sábado, 18 de agosto de 2012
Mendigando manuscritos medievales
El trabajo realizado en este blog se basa en manuscritos medievales. Aunque mi base de datos es realmente gigantesca, todo tiene un límite. Cada vez cuesta más sacar conejos de la chistera a la hora de añadir nuevas entradas. Para evitar que me pille el toro estaré buscando por ahí documentos antiguos que sirvan para mejorar lo existente y poder seguir publicando material. Sería muy de agradecer que me indicáseis links en donde hayan textos medievales hispanos con referencia a armas, no me valen de mucho si no pueden ser fechados. Los clásicos ya los tengo, así que no perdais el tiempo buscándolos:
-Poema de Mio Cid
-Lanzarote del Lago
-Suero de Quiñones
-Poema de Fernán González
Seguramente alguno de los que me paseis ya los tenga yo, pero hay muchos otros que no. Me refiero a inventarios, fueros, arsenales, etc. Mi intención es seguir publicando siempre y cuando no se resienta la calidad de los trabajos, de lo contrario el espíritu del blog se corrompería de modo estúpido. Pase lo que pase, lo ya publicado es una excelente base de datos para los amantes de esta temática y los que quieran investigar por su cuenta. Seré sincero: La pervivencia de este blog depende en buen grado de vosotros.
Un saludo
El Tormenta
martes, 14 de agosto de 2012
Caballeros medievales
Aunque sea una verdad de perogrullo,
conviene apuntar que un caballero era el guerrero que peleaba a
caballo. El vocablo es genérico e incluye a todo tipo de caballería:
ligera, media o pesada. Por extensión la palabra se ha empleado
también para designar a los nobles, que eran los que podían
permitirse el lujo de tener un caballo y mantenerlo. Debido a los
camelos de las películas y los videojuegos existe la creencia
popular de que cualquiera podía montarse en un caballo y partipar
gloriosamente en una batalla.
No debe obviarse que el caballero real
de la historia debía hacerse cargo de cuidar y alimentar al animal
que lo transportaba, para ello debía tener unos conocimientos
básicos sobre caballos:
1-Conocimiento general de los equinos:
A la hora de adquirir una montura de guerra era esencial la raza del
caballo, edad, así como su salud y fortaleza. Gracias a ello el
caballero podía presentarse a una batalla con una montura digna, y
llegado el caso de perderla adquirir otra adecuada.
2-Conocimiento de la dieta adecuada,
higiene y bebida para la montura según el trabajo efectuado en unas
condiciones climáticas determinadas, tanto en calidad como en
cantidad.
3-Conocimientos médicos: Entre los
problemas físicos más comunes entre los caballos se encuentran:
trastornos digestivos, resfriados, enfermedades (gripe equina,
tétanos, herpes), parásitos internos, lesiones, infecciones y
enfermedades de la piel.
4-Compenetración entre caballo y
caballero: El animal debe obedecer al dueño cuando éste lo
requiera, para ello es fundamental una mezcla compensada de
disciplina y buen trato. Un animal maltratado o mimado en exceso
podría dejar en la estacada a su dueño en el peor momento de la
batalla, lo cual puede llegar a ser mortal. Caballo y caballero deben
ser un equipo que trabajan coordinados.
5-Dominar el arte de la equitación:
Manejar un caballo no es una cuestión de fuerza bruta, sino de
habilidad conseguida por medio de la práctica. Para lo cual se
requiere una geografía física que facilite el proceso de
aprendizaje y la práctica constante. No es casualidad que los mejores jinetes procedan de
lugares con amplias llanuras. La caballería mongola medieval,
probablemente la mejor de la historia, estaba constituida por nómadas
que vivían literalmente montados a caballo desde su más tierna
infancia. Esto les permitía sacar el máximo partido a sus animales:
mayor velocidad de viaje, compenetración con su dueño, experiencia
en combate, y otros factores aparentemente menores que se tradujeron
en eficacia absoluta cuando se trataba de aniquilar al enemigo: la
historia lo demuestra.
Una tropa de hombres montados podría
cubrir 40 ó 50 km. en una jornada, si bien en algunas circunstancias
(grupos reducidos, con equipamiento ligero y en trayectos de un solo
día) podían llegar a los 70 km. Los peones recorrerían entre 25-30
km. diarios. Si iban bien cargados recorrerían entre 18-23 km/día o
incluso entre 15-20 km/día. En un documento hispano de 1410 la
hueste iba acompañada de "erveros" para la obtención de
pastos y forraje. En el asedio de Almería (1329) se gastaba al día
algo más de 1 kg de harina por persona y 1,35 litros de vino. En contraste, un
caballo de guerra podía llegar a necesitar, para mantenerse en una
adecuada disponibilidad de uso, unos 14 kg de heno o de pasto y otros
cinco de avena o cebada, además de 35 litros de agua al día como
mínimo.
Las taridas eran barcos medievales de transporte capacitados
para cargar máquinas de asedio aparte de caballos. Para entrenarse,
los caballeros medievales participaban en justas, torneos, ejercicios
ecuestres, cacerías, concursos de tiro de ballesta y alardes
periódicos para ensayar la formación en grupo. En Castilla se llamaba "caballería
a la guisa" a la caballería pesada (los hombres de armas o
gendarma) y "caballería a la jineta" a la caballería
ligera (los jinetes). Se denominaba "rocín de combate" al
caballo de trabajo entrenado para las batallas, fue el más común en las guerras de la España medieval. En Cataluña desde el s.XIII llamaban a la
caballería ligera "cavalls alforrats" y a la pesada
"cavalls armats" o "bacinets".
A medida que aumentaba el peso de la
panoplia caballeresca, se mezclaron razas de caballos para conseguir
una montura que tuviera valor, capacidad de carga y velocidad.
Conocido como “destrier” desde el siglo VII, este caballo fue
criado a partir de ejemplares selectos de raza bactriana o árabe
mediante un intrincado y largo proceso, que en ocasiones duraba
varios años. Al final se obtenía un caballo de 1,73 m. de altura,
mientras que los típicos caballos medievales tenían una altura
aproximada de 1,27 m. Tenían huesos fuertes y un lomo corto y
robusto, podía transportar soldados pesadamente equipados. La
palabra aparece en Inglaterra hacia 1300 y viene del francés destrier (s.XII), procede del latín dextrarius
"manejado con la mano derecha". En España se llamó
"caballo del diestro" como consta en documentos del s.XIV.
El estribo se introdujo en el Imperio
Carolingio a finales del s.VIII., aunque no fue habitual en el
ejército hasta el s.IX. En España el estribo se introdujo en el
s.X, sin bien en el XI es cuando se hizo común. Mucho se ha debatido
a favor y contra de la importancia del estribo en combate. Su
importancia no debe rebajarse en absoluto: Desde la Alta Edad Media
todos los ejércitos europeos fueron añadiéndolo a su caballería
de modo paulatino, desapareciendo finalmente la monta sin estribo;
por otro lado el uso del estribo permitió una forma de manejar el
caballo en combate más cómoda y eficaz que difícilmente habrían
adoptado todos los caballeros por puro capricho.
Monta a la brida: Consiste en la
disposición extendida adoptada por las piernas del caballero. Esta
postura puede ser debida, en el menor de los casos, a la ausencia de
estribos, pero sobre todo, tiene su origen en la mayor longitud dada
a las acciones. Con ello el caballero pierde movilidad sobre la
silla, pero en cambio facilita su sujección siempre que utilice
estribos, factores que hacen esta monta idónea para la caballería
pesada. Sin ella no se hubiera tenido lugar la nueva y trascendente
función otorgada a la lanza, entre cuyas consecuencias debemos
señalar el perfeccionamiento de las sillas con arzones envolventes,
o de los nuevos modelos de frenos reseñados, que constituyen un
complemento imprescindible en este tipo de monta con fines bélicos.
La silla empleada en este tipo de monta se llamaba "silla
bridona".
Monta a la jineta: Es indispensable la
utilización de los estribos, ya que se define por la escasa longitud
dada a las acciones. Éstas obligan al jinete a llevar las piernas
ligeramente dobladas, lo cual permite mayor movilidad sobre la silla
y una monta mas ágil y veloz. Por ello las monturas utilizadas
también serán rápidas, en consonancia con las posibilidades
facilitadas por el sistema. Todo ello condiciona un equipamiento
ligero para el jinete y un tipo de combate basado en la velocidad y
movilidad como mejor arma, donde no tienen lugar las formaciones ni
las cargas de la caballería pesada. Se denominaba "silla
jineta" la empleada para este tipo de monta. Asimismo, la tornafuye se hacía con esta silla. La palabra "jinete"
significaba originalmente: "caballero que monta a la jineta". Fueron los moros zenetas los que introdujeron este tipo de monta en España, así como las armas adecuadas para su uso: la lanza jineta y la espada zeneta.
Tanto en español, italiano, portugués
como en inglés, la palabra "arnés" procede del francés
"harnais". El corcel era un caballo ligero de mucha alzada,
que servía para los torneos y batallas. Viene del francés coursier
"correr", la palabra ya es conocida en Inglaterra hacia
1300 (courser). Francia fue pionera en el arte de la
equitación. Sus conquistas desde el Imperio Carolingio no habrían
sido posible sin una caballería competente, pues durante el periodo
medieval la caballería era decisiva. Fue una superpotencia militar
pionera en tecnología armamentística, y la prueba de ello es el
innumerable número de palabras militares que tuvieron allí su
origen. Abajo la caballería carolingia ataca a un grupo de vikingos a finales del s.IX (copyright Osprey publishing).
viernes, 3 de agosto de 2012
Canilleras y grebas
Canilleras, espinilleras, cnemides,
ocreas, bainbergas o grebas son el nombre que reciben
en diferentes lenguas las protecciones específicas para la tibia y
en ocasiones para la pierna entera. El significado etimologico para
todas ellas es el mismo: tibia y pierna. Tenían en general un diseño
muy parecido, aunque las peculiares canilleras griegas (cnemides) de los ss.VI-V a.C. eran semirígidas, más anatómicas,
cubrían las rodillas, se colocaban como una pinza y se sujetaban por sí mismo a la pierna.
Además de ser envolventes, protegían también los gemelos. Los samnitas usaron el mismo tipo.
Hay constancia del uso de canilleras en
la antigua Iberia. En la costa levantina se han hallado algunas de
bronce repujado datadas entre el 600-550 a. C., se ataban a la pierna
por medio de correas sobre una base de fieltro para evitar roces. A
partir del s.IV a.C, con la homogenización, generalización y
simplificación de la panoplia, las canilleras metálicas desaparecieron,
aunque por fuentes literarias (Estrabón y Diodoro) se sabe que
existían grebas de fieltro o lana, que también se representan en
las esculturas de guerreros galaicos ya muy tardías. Estrabón usa
el término cnemides para las canilleras de los lusitanos y
Diodoro cnemides de pelo para los celtíberos. Abajo diferentes tipos de canilleras antiguas (copyright Carlos Fernández del Castillo y Fernando Quesada). A: Tipo de anillas móviles fijadas con remache. Balcanes (ss.VIII-VII a.C.); B: Tipo semirígido griego (ss.VI-V a.C.); C: Tipo de canillera íbera (ss.VI-V a.C.); D: Reconstrucción de canillera metálica íbera con acolchado de fieltro (hacia 450 a.C).
Entre mediados del s.XIII y comienzos
del XIV se colocaban (en ocasiones) sobre las calzas delgadas
espinilleras metálicas llamadas esquinelas (schynbalds en
Inglaterra). En España las canilleras cubrieron únicamente la parte
anterior de la pierna hasta la llegada de las grebas en el siglo XIV. Abajo espinilleras de la Biblia de Maciejowski (mediados s.XIII).
A menudo las canilleras se fabricaban con cuero hervido, material menos resistente que el metal pero más ligero de transportar. Abajo caballero italiano de 1289 con unas rodilleras, quijotes y canilleras de cuero endurecido.
"Greba" era el nombre para las canilleras en Francia, al estar más desarrollado el arnés de piernas allí que en otra parte, tanto la palabra como el arnés de piernas se exportó a los países vecinos. Sin embargo en España tanto canillera (ya atestiguada en 1255) como espinillera se siguieron usando con el mismo significado que greba en adelante. En Inglaterra se empleó los términos jamb o jamber y posteriormente greave. Algunas veces las espinilleras se hacían con hojas, a la manera de la coracina; abajo caballero del s.XIV equipado con arnés de fojas.
"Greba" era el nombre para las canilleras en Francia, al estar más desarrollado el arnés de piernas allí que en otra parte, tanto la palabra como el arnés de piernas se exportó a los países vecinos. Sin embargo en España tanto canillera (ya atestiguada en 1255) como espinillera se siguieron usando con el mismo significado que greba en adelante. En Inglaterra se empleó los términos jamb o jamber y posteriormente greave. Algunas veces las espinilleras se hacían con hojas, a la manera de la coracina; abajo caballero del s.XIV equipado con arnés de fojas.
Los primitivos arneses de platas de comienzos
del siglo XIV contaban con grebas que cubrían solamente la parte
anterior de la pierna, estaban adaptados para llevarse con rodilleras y escarpes. Abajo guerrero de la primera mitad del s.XIV.
Si bien, pronto se les acopló unas piezas
llamadas grebones para cubrir las pantorrillas, iban unidas a las grebas por medio de bisagras y correas. Abajo relieve de guerrero equipado con grebas, grebones y cangrejos para las rodilleras de finales del s.XIV
Inicialmente las rodilleras cubrían la parte frontal,
pero dejaban la articulación de las corvas protegida solamente por
malla flexible. A finales del s.XIV aparecen los primeros cangrejos
de platas para cubrir estos huecos, aunque no fue hasta bien entrado
el s.XV cuando se hicieron comunes. Abajo rodilleras con cangrejos de un arnés de piernas italiano de finales del s.XIV.
Para el siglo XV hay una mención de
"canillotes", seguramente canilleras que cubren la pierna
al completo, similar a las grebas con grebones. A pesar de estos avances, muchos guerreros preferían perder protección en las corvas para ganar en movilidad, como podemos ver en el siguiente caballero de 1401.
Abajo dos caballeros ingleses de 1426 con arneses de piernas completos.
martes, 24 de julio de 2012
Varaescudos
Los varaescudos son piezas que cubren las articulaciones de los
brazos.
En Inglaterra se llamó besagew o besague. Los más antiguos se sujetaban por medio de cordeles a la loriga, como se intuye en la imagen de abajo que muestra a un caballero francés de 1333.
Su origen se remonta a comienzos del s.XIV, cuando las primeros arneses de platas emergieron. Debido a causas de movilidad, tanto los codos como los sobacos quedaban un tanto desguarnecidos de platas, dejando estas zonas del cuerpo cubiertas solamente con malla. Los varaescudos se sujetaban a la plata por medio de una arandela: los superiores a los extremos de las hombreras mientras que los inferiores al guardabrazos. Durante el siglo XIV se fabricaban con forma de escudetes redondos, como se ve en esta imagen inglesa de 1340.
Su origen se remonta a comienzos del s.XIV, cuando las primeros arneses de platas emergieron. Debido a causas de movilidad, tanto los codos como los sobacos quedaban un tanto desguarnecidos de platas, dejando estas zonas del cuerpo cubiertas solamente con malla. Los varaescudos se sujetaban a la plata por medio de una arandela: los superiores a los extremos de las hombreras mientras que los inferiores al guardabrazos. Durante el siglo XIV se fabricaban con forma de escudetes redondos, como se ve en esta imagen inglesa de 1340.
La siguiente imagen (año 1420) es procedente de la iglesia de South Kelsey, Lincolnshire. El caballero porta unos varaescudos bastante curiosos acompañados de unos primitivos cangrejos en los codos.
La costumbre de colocarse tarjetas (diminutivo de tarja) cubriendo las axilas en justas y torneos vino claramente influenciada por los varaescudos.
Estas tarjetas tenían volante para que la lanza del rival se desviase en caso de impacto en el transcurso de la liza.
Ello puede apreciarse en esta otra imagen inglesa de 1420.
Los varaescudos fueron comúnmente empleados en todo tipo de justas. En las narradas en "Suero de Quiñones" (1434) hay algunos ejemplos, aquí llamados "varascudos":
Fue herido en el varascudo. Golpeó el varascudo
del guardabrazo.Varascudo de la manopla. Varascudo encima del
guardabrazo. Golpeó en el varascudo de enmedio de los tres que traía
en el brazo izquierdo.
Para las justas se colocaban también varaescudos en las manoplas, sin duda para proteger la muñeca. En adelante, los varaescudos quedaron obsoletos al ser sustituídos paulatinamente por los cangrejos para el codo, la guarda de la manopla y hombreras grandes que se extendían cubriendo las axilas.
No obstante algunos diseños de armaduras tardías, influenciados por las modas o preferencias personales, requerían el uso de varaescudos.
domingo, 22 de julio de 2012
El piastron
Básicamente el piastron o placa
es un sobrepeto que se amolda al pecho, zona especialmente vulnerable
del cuerpo. En Inglaterra se usaron diferentes nombres: plackart,
placcard, planckart o placcateera. La mención más
antigua aparece en Francia en pleno s.XII bajo el nombre «plastron
de fer» (piastron de hierro), sin embargo no es hasta el siglo XV
cuando se hace frecuente. Debido al peso que añadía al combatiente
fue mucho más común entre la caballería que la infantería.
Inicialmente cubría la parte baja del peto del arnés de platas,
pero más tarde (especialmente en las armaduras italianas) llegó a
cubrir casi todo el peto.
El origen del francés plastron es el italiano piastrone, aumentativo de piastra «peto» «placa metálica delgada» . Piastra es a su vez derivado de piaster «moneda antigua española». Esta moneda se llamaba «placa», originaria de los Países Bajos, que corrió en los demás dominios españoles y valía aproximadamente la cuarta parte de un real de plata vieja. Según Covarrubias era cuadrada y muy delgada, de ahí que se llamase de este modo. La raíz es peld-2 (llano, extender). Vocablo de origen griego que hace mención a abrirse, extenderse, plegarse, modelar. En español tenemos palabras que comparte esta raíz: emplasto, plaste (masa para llenar las endeduras de lo que se ha de pintar), plasta o plástico.
Fue esencial y obligatoria en las justas tardomedievales, algunos de ellos tenían volante con objeto de desviar los impactos de la lanza de armas. De hecho, en la novela caballeresca Suero de Quiñones (1434) es mencionada en varias justas:
Como vimos, en ocasiones el piastron se llevaba por parejas blindando la coraza de platas (par de platas) en pecho y espalda. En España hacia 1512:
El origen del francés plastron es el italiano piastrone, aumentativo de piastra «peto» «placa metálica delgada» . Piastra es a su vez derivado de piaster «moneda antigua española». Esta moneda se llamaba «placa», originaria de los Países Bajos, que corrió en los demás dominios españoles y valía aproximadamente la cuarta parte de un real de plata vieja. Según Covarrubias era cuadrada y muy delgada, de ahí que se llamase de este modo. La raíz es peld-2 (llano, extender). Vocablo de origen griego que hace mención a abrirse, extenderse, plegarse, modelar. En español tenemos palabras que comparte esta raíz: emplasto, plaste (masa para llenar las endeduras de lo que se ha de pintar), plasta o plástico.
Dada
su facilidad para modelarse, el piastron supo adaptarse perfectamente
a las coracinas (fojas). En la Crónica de Álvaro de Luna (primera mitad siglo XV):
El guardabrazo izquierdo aunque
era doble, é un piastrón que llevaba encima de unas fojas de
Genova, é lo finó en la carne; pero la herida
non fué mortal ni peligrosa.
Fue esencial y obligatoria en las justas tardomedievales, algunos de ellos tenían volante con objeto de desviar los impactos de la lanza de armas. De hecho, en la novela caballeresca Suero de Quiñones (1434) es mencionada en varias justas:
Golpeó
tan reciamente enmedio del piastron, que se le falsó, y le tocó en
el peto de las platas, desarmándole el piastron. Golpeó en el
brazal derecho, cerca de la sangradera, lo hirió enmedio del
piastron, y surtiendo de allí, salió al borde de las platas. Golpeó
en el peto del piastron. Golpeó en una chapilla redonda de las dos,
que tiene el perno, donde está el bolante del piastron en mitad del
peto, y no prendió el fierro en ella, y así surtió, rayando hasta
el borde de las platas de la parte derecha.
A
medida que el arnés de platas se sofisticaba, se añadió otro
piastron o placa para la espalda. El
piastron iba atornillado a la coraza. En un inventario español de 1478: “tres
pares de placas con sus baules”.
En la España de 1503 tenemos:
4.000 armaduras suizas con su
piastron e guarnicíon de brazo izquierdo, y celada é barbote sin
manopla.
A veces el piastron no parece tener
una forma definida o lugar apropiado para llevarlo, así en un
documento de los armeros de Markina (vascos) de 1505:
125 arneses hechos a la suiza con
su cerbellera acerada, con su barbote y un piastron acerado con cada
dos launas anchas que desciendan tanto como la delantera de un arnés
y medio brahón y una goarda y medio cañón guarnecido con sus
correas y estopas e ibiletas y los otros aparejos, que no le falte
cosa alguna que se den a prueba de un puñal acerado y de un buril
acerado, probándolo en todo lo delantero que es en el encuentro y en
toda la cerbellera.
Como vimos, en ocasiones el piastron se llevaba por parejas blindando la coraza de platas (par de platas) en pecho y espalda. En España hacia 1512:
Otro baúl, dentro de él un
faldaje y un piastrón con su respaldar (espaldar
según el DRAE) y tres mandiletes y un brazalete y tres
calzas fuertes más otra calza fuerte y otro mandilete. Un baúl con
dos pares de platas y un faldaje con su bolante y un capacete
redondo, un piastrón, dos armaduras de cabeza de punta. Otra arca
pequeña y dentro de ella un piastrón y dos gorjales y una bufa y
ciertas piezas y una alza de laonas.
Según dice una carta
de Cisneros (comienzos s.XVI):
Acá hay necesidad de mil d
coselletes (r) y xv mil plastrones, y es menester que se compren
allá, y que sean
muy buenos; y sobrello hablé con el camarero.
Entre finales del s.XVI y el XVII el piastron fue usado por los coraceros y otras caballerías pesadas, cubría casi por completo el peto como protección ante las armas de fuego. Abajo piastron de 1630:
Entre finales del s.XVI y el XVII el piastron fue usado por los coraceros y otras caballerías pesadas, cubría casi por completo el peto como protección ante las armas de fuego. Abajo piastron de 1630:
sábado, 14 de julio de 2012
Arneses
Un
arnés es un arma defensiva que se viste formada por guarniciones unidas por medio de correas y hebillas. Desde antes del s.VI a.C. ya hay constancia de placas metálicas unidas por correas que protegen diversas partes: pecho, espalda, muslos, etc., constituyendo un primitivo arnés. Abajo guerrero íbero de Porcuna (copyright Fernando Quesada Sanz y la esfera de los libros).
La palabra se aplica también para las guarniciones de las caballerías.
Es vocablo conocido en España desde 1252. No es casualidad que su aparición coincida con la llegada de corazas y coracinas, pues estas se sujetaban con correas al cuerpo o a la loriga. Si bien no comenzó a ser frecuente en España hasta finales del s.XIII, cuando surgieron diversas guarniciones complementarias a corazas y coracinas que más tarde cuajaron en el arnés completo. En Inglaterra, el arnés es ya nombrado hacia 1300. Entre los ss.XIV-XVII fue la palabra empleada para nombrar principalmente a las armaduras de platas.
La palabra se aplica también para las guarniciones de las caballerías.
Es vocablo conocido en España desde 1252. No es casualidad que su aparición coincida con la llegada de corazas y coracinas, pues estas se sujetaban con correas al cuerpo o a la loriga. Si bien no comenzó a ser frecuente en España hasta finales del s.XIII, cuando surgieron diversas guarniciones complementarias a corazas y coracinas que más tarde cuajaron en el arnés completo. En Inglaterra, el arnés es ya nombrado hacia 1300. Entre los ss.XIV-XVII fue la palabra empleada para nombrar principalmente a las armaduras de platas.
También hubo arneses mixtos de platas y malla, a modo de coracinas o fojas, como el que vemos en el siguiente guerrero del s.XIV.
Existieron diversos tipos de arneses en los textos históricos:
Existieron diversos tipos de arneses en los textos históricos:
-Arnés
de guerra (también arnés negro): el empleado para la guerra.
-Arnés
de seguir o campo abierto. En inglés Field
armour/hosting armour:
Para las batallas.
-Arnés
de infante: el de peón.
-Arnés
de tonelete: Algunos de estos toneletes que partían de la cintura podían desmontarse para permitir al guerrero combatir a caballo.
-Arnés
de piernas: Guarniciones para piernas y muslos.
-Arnés
de brazos: Guarniciones para brazos y antebrazos.
-Arnés
blanco: El arnés de platas.
-Arnés
de punta en blanco: El arnés de platas cumplido.
-Arnés
tranzado: El trance era una pieza
independiente que se unía a la parte inferior de las corazas, y se
llamaba trance de peto, de espaldar o de volante, sirviendo para
defensa sin privar al cuerpo de su flexibilidad. Con lo que sería el
arnés que cubría como mínimo el tronco, pues el trance se llevaba para unir las escarcelas (que cubrían el abdomen) a la coraza.
-Arnés
fuerte: Posiblemente el formado por guarniciones rígidas.
-Arnés doblado: Aquel reforzado con piezas adicionales, típico en justas y torneos.
-Arnés sencillo: Aquel constituido por platas sencillas sin dobladuras o refuerzos.
-Arnés
ecuestre: El empleado por caballeros.-Arnés doblado: Aquel reforzado con piezas adicionales, típico en justas y torneos.
-Arnés sencillo: Aquel constituido por platas sencillas sin dobladuras o refuerzos.
-Arnés
de justa real: Para justas reales.
Debe distinguise el arnés, la armadura y la loriga para evitar confusiones:
Armadura:
Conjunto de armas defensivas que se visten consistentes en piezas
firmes y duras. Abajo armadura de hoplita.
Arnés:
Arma defensiva que se viste formada por guarniciones. Cuando las
guarniciones son rígidas puede ser denominado armadura.
Guarniciones: Piezas sujetadas por medio de correas y hebillas que forman parte del arnés.
Guarniciones: Piezas sujetadas por medio de correas y hebillas que forman parte del arnés.
Loriga: Arma defensiva para vestir el cuerpo carente de correas, habitualmente se le colocaban mallas para aumentar la protección.
Piezas:
Cada una de las partes de la armadura o arnés. Por otro lado, se conoció
con el nombre de «pieza» al peto de la coracina.
miércoles, 11 de julio de 2012
Clasificación de las armas
Para clasificar las armas anteriores al s.XV de un modo histórico y
realista, habrá que recurrir por fuerza a los textos antiguos. Eso
es lo que haremos con luz y taquígrafos. Arma tiene como raíz
etimológica ar- (colocar, ajustar); procede del latín arma
"arsenal" "armas" (colocadas juntas). Las
fábricas de armas de época Bajoimperial se distinguían según el
armamento específico que construían. Así había scutaria
(donde se fabricaban escudos), spatharia (espadas), loricaria
(lorigas), armorum (armaduras), clibanaria (clíbanos y
armas de caballería), etc.
Pocos siglos después (s.VII) San Isidoro da su opinión al respecto:
De manera
general se denomina arma a todo tipo de instrumento. El lugar en que
se guardan se conoce como armario. Asimismo, arma y "tela"
(armas arrojadizas) son nombres genéricos. Denominamos arma a
aquellas que tomamos, y "tela" a las que emitimos. Y es que
hay dos tipos de armas: una con la que percutimos, y otras con las
que nos cubrimos. En su sentido propio arma se dice así porque sirve
de cobertura al hombro ("armus").
Las
Partidas de Alfonso X (s.XIII) distinguen
entre “armas para amparança” (defensivas) y “armas que han de
ferir” (ofensivas). Asimismo se
dice sobre las armas y armaduras:
Todo lo que es para ferir, ha nome
armas. Todo aquello que visten los
omes, o ponen sobre sí para defender sus cuerpos, es dicha armadura.
Armadura era antiguamente sinónimo de armazón: Pieza o conjunto de
piezas unidas que presta estructura o sostén a algo. Como la de la
cama, que se arma y desarma con sus goznes y tornillos. Los romanos y
los hombres del medievo distinguían las armaduras de las lorigas,
asimismo la palabra "armadura" empezó a ser frecuente
durante la Baja Edad Media, precisamente cuando las armaduras de
platas dominaban los campos de batalla. La palabra podía usarse de modo genérico o bien específico, así en un texto hispano de 1495 se habla de "armadura de cabeza" y "armaduras de brazo". También se menciona en el s.XVI la "media armadura", que consistía en un coselete cumplido o arnés de acero que cubría brazos y torso.
Lo que me lleva a pensar que entre las armaduras se incluían: corazas, cascos, grebas, hombreras, etc. En definitiva todas aquellas piezas rígidas y duras desmontables que formaban un esqueleto, diferentes a las lorigas, coracinas, clíbanos y escudos. No obstante armaduras, lorigas, clíbanos y escudos eran todas armas defensivas. El término "guarnimiento" o "ir guarnido" se usó durante el medievo de modo genérico para el guerrero cuyo cuerpo era protegido por armas defensivas:
Meo caballo cum sua sella et freno et cum ipso guarnimiento, hoc est, lorica, helmo, luas.
Lo que me lleva a pensar que entre las armaduras se incluían: corazas, cascos, grebas, hombreras, etc. En definitiva todas aquellas piezas rígidas y duras desmontables que formaban un esqueleto, diferentes a las lorigas, coracinas, clíbanos y escudos. No obstante armaduras, lorigas, clíbanos y escudos eran todas armas defensivas. El término "guarnimiento" o "ir guarnido" se usó durante el medievo de modo genérico para el guerrero cuyo cuerpo era protegido por armas defensivas:
Meo caballo cum sua sella et freno et cum ipso guarnimiento, hoc est, lorica, helmo, luas.
También hay algunas anotaciones sobre otro tipo de armas para los
asedios llamadas engeños (ingenios):
Engeños que
tyran piedras por contrapeso. Engeños que tyran piedras por cuerdas
de mano. Las ballestas, arcos y todas las cosas que tyran saetas.
Fondas (hondas), que
se tyran por mano y que se tyran confuste (fustíbalo).
Los engeños para derribar torres, muros o entrar por fuerza. Que son
castilletes de madera conocidos como "gatas" "fezones"
o "farzos", tras de los que se parapetan los ballesteros
para tyrar a los de dentro. Otros engeños de guerra son las cavas y
las carcavas cubiertas para derribar los muros.
Es de destacar que considera las ballestas, arcos y hondas dentro de
la familia de los ingenios, que en realidad no es otra cosa que una
máquina o artificio de guerra para atacar y defenderse.
Siglos más tarde Covarrubias (1611)
las clasifica:
Puede ser
ofensiva, como la espada, la lanza, etc. Porque ofendemos con ella al
enemigo, y defensiva como la cota, el casco, la ródela, el coselete,
etc.
Y no podía faltar el DRAE 1726:
Arma es todo género de instrumento
destinado no solo a ofender al contrario, como son las flechas,
lanzas y arcabuces, sino las que también se hacen como defensa
propia, como la cota, el casco, la ródela, y así se distinguen en
armas ofensivas y defensivas.
Arma arrojadiza: La que se tira para
ofender desde lejos al contrario: como la flecha, el dardo, la
azagaya y a veces la lanza.
Arma de fuego: La que se dispara con
pólvora, ahora sea con mecha como el mosquete o con chispa como el
arcabuz, la pistola, etc.
Armas blancas:
Se llaman las de acero o hierro con que se vestía en lo antiguo el
caballero u hombre de armas: como eran morrión, peto, espaldar, etc.
Desde finales de la Edad Media se denominaba "armado de punta en
blanco" al que llevaba un arnés que le cubría todo el cuerpo;
el llamado "arnés blanco" era el de platas. En el
Renacimiento se conocía como "armas negras" a la espada,
florete u otra arma semejante de hierro ordinario, sin filo y con un
botón en la punta, con que se aprendía la esgrima en las escuelas.
Algo más adelante (DRAE 1770) se añade la definición moderna de
armas blancas:
Todas las ofensivas que no son de
fuego, ni de hasta, sino de acero, ya sean de filo o punta.
Usando
el lenguaje moderno, pero sin perder el espíritu de nuestros antepasados,
las armas pueden ordenarse del siguiente modo:
-Armas
defensivas: Escudos, armaduras, lorigas, clíbanos, tarjas, cotas, perpuntes, paveses,
etc.
-Armas
ofensivas: Espadas, lanzas, saetas, hachas, mazas...
-Armas
arrojadizas: Saetas, dardos, azagayas, lanzas, piedras, etc.
-Armaduras:
Yelmos, cascos, corazas, rodilleras, hombreras, etc.
-Ingenios:
Catapultas, trabucos, balistas, ballestas, arcos, hondas, arietes,
gatas, fustíbalos, etc.
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